Vecinos de Puertas Negras identifican riesgos con lentes virtuales y vuelos de drones

Dronmap Participativo.
Los habitantes de la Villa Esperanza de Puertas Negras, Playa Ancha, asistieron a una nueva edición del Dronmap Participativo. A través de lentes virtuales y el uso de un dron pudieron identificar los riegos a los que están expuestos, en una actividad desarrollada por el Centro de Investigación de Vulnerabilidades e Informalidades Territoriales UV, CINVIT, dirigido por Lautaro Ojeda, en conjunto con el programa “Quiero mi barrio”.

El Dronmap es un taller participativo que lleva seis meses de funcionamiento en el sector donde se encuentra la quebrada La Fábrica, azotada por el incendio del 1 de enero de 2017, que comenzó en el lugar llamado Pueblo Hundido, que se encuentra en lo más alto de la quebrada, para luego descender hasta la zona intermedia conocida como Los Lancheros, finalizando precisamente en la Villa Esperanza.

 

Lautaro Ojeda, académico de la Escuela de Arquitectura UV y director del CINVIT, señaló que “la actividad busca a través de vuelos en tiempo real entregarle a la comunidad la visión única de su barrio desde el aire, realizando cartografías participativas de percepción de riesgo y proyección urbana para mitigar aquel riesgo percibido por la comunidad. El objetivo es vincular estos procesos participativos con programas estatales que tienen los recursos y la factibilidad administrativa para intervenir y construir en los asentamientos precarios informales de Chile”.

“Es importante, porque los vecinos pueden detectar de primera mano cuáles son los lugares riesgosos y cómo combatir esa amenaza a través de una oferta estatal que pudiera suplir las falencias que tiene el sector o a través de ellos mismos, para solucionar esa problemática”, agregó.

Luego del vuelo de dron, los vecinos participaron de un taller donde levantaron diversas propuestas para el mejoramiento del sector. Al respecto Ojeda agregó que “el objetivo es que la comunidad pueda tener una experiencia que posteriormente se acople a su imaginario y conocimiento, para finalmente volcarlo en una cartografía social y en una maqueta que hacen entre todos”.

La información recogida por el CINVIT en estas sesiones tiene como destinatarios organismos públicos como el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la Municipalidad de Valparaíso, así como la comunidad científica internacional, ya que se realizan publicaciones para mostrar estas metodologías de coproducción urbana. No obstante, el principal foco son los propios vecinos.

Así lo explica el director del CINVIT: “Los habitantes del lugar son quienes primero reciben la información, para que por primera vez puedan ver su conocimiento sistematizado sobre un plano o una cartografía y que eso les permita dar cuenta de ese conocimiento cuando vengan agentes externos a trabajar al lugar”.

Combatir el riesgo

Felipe Mateluna, coordinador del programa “Quiero mi barrio” Puertas Negras explicó que “el objetivo de esta actividad es vincular a la comunidad con la gestión de riesgo de desastre y para eso usamos la tecnología que ocupa el CINVIT para cartografiar la zona, ver los lugares de riesgo y principales sensibilidades que hay en el sector”.

“Es importante, porque los vecinos pueden detectar de primera mano cuáles son los lugares riesgosos y cómo combatir esa amenaza a través de una oferta estatal que pudiera suplir las falencias que tiene el sector o a través de ellos mismos, para solucionar esa problemática”, agregó.

En tanto, Carlos Almeyda, quien vive hace catorce años en la Villa Esperanza, calificó la iniciativa como “excelente, nos hacía mucha falta. Nosotros nos dimos a conocer en enero de 2017, después del incendio, recién ahí vinieron a aceptar que existía esta población y que se preocupen de nosotros me parece perfecto”.

En cuanto a las propuestas realizadas durante el taller, Almeyda señaló que “son muchas las cosas que necesitamos, pero fundamentalmente luminarias, pavimentación, seguridad y limpieza de basura”.

 
 

Facultad de Arquitectura
Universidad de Valparaíso
Chile