Lautaro Ojeda: “El plan regulador debe cambiar, de lo contrario los incendios van a seguir”

Profesor de Arquitectura.
Hasta la población “Pampa Ilusión”, en el sector de Cuesta Colorada, llegó el académico de la Escuela de Arquitectura UV y director del Centro de Investigación de Vulnerabilidades e Informalidades Territoriales (CINVIT), Lautaro Ojeda, para levantar información sobre la zona afectada por el reciente incendio, apoyado con un dron, para generar datos que serán entregados al SERVIU.

El académico llegó hasta el lugar para sobrevolar el área afectada tomando entre 3 y 4 mil fotografías en un ángulo de 90º que luego serán procesadas digitalmente para generar una ortofotogrametría que rectifica la curvatura de la tierra y la vuelve plana. Con eso se crea un ortofomosaico, especie de plano que permite dibujar y planificar lo que viene en el proceso de reconstrucción.

 

Al respecto. Ojeda señala que “la zona superior de Valparaíso es una interfaz urbano-forestal que colinda con plantaciones privadas altamente combustibles, por la presencia de pinos y eucaliptos, para lo cual no hay un regulación, ni se aplican los instrumentos vigentes. Por lo tanto, independientemente de si haya sido intencional o no, este tipo de desastres se desencadenan por una falta de gestión y regulación respecto a la planificación territorial y urbana”.

“Valparaíso es una ciudad geomorfológicamente compleja, que tiene todas las condiciones para que estos desastres sucedan y se repitan si no nos preparamos, y la verdad es que hoy tenemos baja preparación. Se podría crear una cartera de proyectos de mitigación, pero hoy, como el plan regulador no se ha aplicado, no hay un instrumento legal vigente que permita frenar este tipo de desastres”, asegura.

Respecto de las etapas que deberían comenzar a desarrollarse, el director del CINVIT indica que “la reconstrucción tiene varias fases, primero a escala de viviendas se requiere dar solución a los afectados, ya sea en sitio propio o en el parque habitacional del Minvu, pero de forma paralela se debe realizar una acción directa con la comunidad atendiendo aspectos sicosociales”.

“Si embargo, ya no basta con reconstruir solamente las viviendas, sino que tiene que haber una escala urbana, con una actualización del plano regulador respecto a las zonas expuestas a riesgo de incendio, con cortafuegos urbanos, bosques ignífugos y mejor infraestructura, porque muchas veces bomberos no pueden acceder al lugar y si lo hacen, no hay agua. Hay que exigir a las empresas sanitarias que cumplan con la ley, porque no la cumplen. Estas zonas deberían estar provistas de agua, es impresentable que llegue bomberos y no haya presión”, señala.

Ojeda declara que “lo primero es zonificar las zonas de riesgo por incendio para tomar medidas de mitigación. El gran desafío es una planificación integral, donde se consideren todas las escalas del espacio físico donde vive la sociedad, integrando el aspecto urbano, la vivienda y el territorio. El plan regulador está al debe y tiene que cambiar, de lo contrario esto va seguir ocurriendo”.

 
 

Facultad de Arquitectura
Universidad de Valparaíso
Chile