Proyecto Qhapaq Ñam capacita a operadores y guías turísticos de Copiapó

Fase 1.
Una capacitación para quince guías y operadores turísticos de Copiapó y Diego de Almagro, dictaron los profesores Alan Muñoz de Gestión en Turismo y Cultura; Carla Taramasco, de Ingeniería Civil Informática y Marcelo Raffo, de Cine, como parte de la primera fase del proyecto “Vive Qhapaq Ñam”, iniciativa que busca diseñar una oferta turística a través de una aplicación móvil disponible para Android e IOS para la región de Atacama que involucre el tramo del Camino del Inca considerado Patrimonio de la Humanidad.

La jornada de capacitación se enmarcó en la fase de diagnóstico del proyecto donde se dio cuenta de la metodología de diseño de la oferta turística, sentar las bases de la aplicación móvil y el estudio de la llamada carga turística, es decir, el impacto que pudiera tener la presencia de turistas en sitios arqueológicos.

 

Alan Muñoz, académico de la Escuela de Gestión en Turismo y Cultura y uno de los encargados de proyecto, señaló que “la primera parte del taller consistió en identificar territorios y personas analizados y la entrega oficial de los resultados de esta primera fase de diagnóstico. Mientras que por la tarde se realizó una mesa de trabajo para exponer la metodología del diseño de la oferta turística, conocer el criterio de operadores y guías, sus enfoques y temáticas. El diseño es una ruta turística, divida en cuatro circuitos, donde cada uno se puede comercializar de forma separada”.

Muñoz señaló que “la capacitación contó además con representantes de Sernatur y el gobierno regional, porque la idea es contribuir al posicionamiento del tramo como destino turístico, el cual tiene muchas falencias, ya que por estar muy próximo a San Pedro de Atacama, mucha gente lo desconoce”.

Según el académico, una vez finalizada esta primera etapa, comienza la segunda que es la fase de diseño. “Esta nueva etapa considera diseñar la oferta, la metodología ya se validó con los operadores y ahora comenzamos a diseñar el guión turístico, la parte audiovisual para cada uno de los hitos, todo el material audiovisual, los relatos, imágenes e insumos que se deben subir a la aplicación móvil. Mientras que por el lado tecnológico, comenzaremos el desarrollo de la aplicación con realidad aumentada, el diseño de la aplicación, la interfaz, la base de datos y la parte estructural”, agrega.

La fase tres es denominada de prueba, donde los académicos esperan llevar la aplicación a las condiciones del terreno y el clima, debido a que no hay conectividad en el circuito. “La idea es que la aplicación sea un momento de reserva para los guías, quienes van a poder generar una planificación de los sitios que luego pueden ir comercializando. En el terreno la aplicación debe correr sin conexión, solo pueden usar los GPS para georreferenciar los puntos”.

La cuarta fase será el modelo de negocio. En este sentido, Muñoz asegura que “el aporte del producto turístico es el relato, la historia, la visualización de la cultura y la posibilidad de entender el lugar que cumplió el  Qhapaq Ñan en las comunidades locales. Más que recorrerlo entero, lo que nos interesa es el intangible. Tiene mucho potencial turístico, hacia el interior hay recursos arqueológicos, históricos y patrimoniales, y cada vez hay más turistas que buscan esa oferta”.

 
 

Facultad de Arquitectura
Universidad de Valparaíso
Chile