Facultad de Arquitectura exhibe documental “Guerrero” en escuela de la cárcel de Quillota

"Caso degollados".
“Guerrero”, documental sobre el asesinato de Manuel Guerrero ocurrido en marzo de 1985, junto a los profesores Santiago Nattino y José Manuel Parada, conocido como el “caso degollados”, fue exhibido en la escuela Manuel Guerrero Ceballos de la cárcel de Quillota, como parte de las actividades de vinculación con el medio que realiza la Facultad de Arquitectura.

En dos funciones, cerca de setenta internos que asisten a los diversos niveles del colegio que funciona al interior del penal, pudieron ver el documental, dirigido por Sebastián Moreno y entender por qué la escuela a la que asisten lleva el nombre del profesor comunista degollado en dictadura.

 

De hecho, antiguamente la escuela tenía por nombre E508, pero luego de una propuesta de los consejos escolares, se decidió realizar una votación que incluyó la participación de académicos y alumnos, ganando la opción del nombre Manuel Guerrero Ceballos. La ceremonia oficial de cambio de nombre se realizará el próximo viernes 3 de noviembre.

José Parra, Coordinador de Educación del colegio que funciona en el penal, Cabo Primero de Gendarmería, profesor y licenciado en educación señaló que “la figura del profesor Manuel Guerrero abre un espacio de debate al interior del alumnado, creemos en el pensamiento reflexivo de nuestros alumnos y que finalmente entiendan cómo se va construyendo la historia. El hecho de estar privados de libertad no los priva de tener una conciencia y ser forjadores de una historia”.

El Centro de Detención Preventiva de Quillota tiene una población total de seiscientos noventa y ocho internos, entre hombres, mujeres, adolescentes y una sección especial con personas con VIH, junto con un pabellón para personas con opciones sexuales diferentes. Un total de doscientos noventa y ocho asisten de forma diaria a la escuela, a cursar niveles desde primero básico a cuarto medio.

En este sentido, José Parra, agregó que “estamos trabajando para llevarles un poco de reinserción a los internos a través de la educación y la familia. La educación les entrega herramientas que nunca tuvieron, desde gendarmería y educación hemos hecho un nexo con la autoridad y creo que estamos creando historia al interior de la cárcel de Quillota”.

Visibilizar la escuela

Nelson Tapia, profesor de historia e inspector general de la escuela señala que “los establecimientos educaciones que funcionan al interior de los centros penales, no son se visibilizan, producto de la estigmatización social. Nos hemos propuesto con el equipo docente y de gestión, visibilizar esta escuela armando estos nexos con otras instituciones, con redes que nos permitan mostrar el establecimiento y mostrar lo que estamos haciendo al interior del penal”.

“Me parece fantástica la puesta en escena de este documental, porque nuestra escuela está bautizada como Manuel Guerrero y el protagonista era él. Queremos empoderar y que nuestros educandos sepan el por qué este establecimiento lleva el nombre  de Manuel Guerrero”, agregó.

En tanto, Jaime Valencia, director de la escuela Manuel Guerrero Ceballos, indicó que “el documental muestra parte de la vida de Manuel Guerrero quien fue un ejemplo de lucha, mostrando cómo se acercó a quienes más lo necesitaban, los más vulnerables. Nosotros trabajamos con estudiantes que son el ejemplo máximo de la vulnerabilidad. Honestamente la cárcel es para los pobres, nosotros trabajamos aquí con delincuentes pobres, ellos necesitan y merecen educación, tienen derecho al aprendizaje y derecho a la cultura”.

Valencia agregó que “es interesante la posibilidad de ofrecer una oportunidad para que los internos vean algo diferente para que conozcan a quien da nombre a nuestra escuela. Considero muy valorable de lo que hace la universidad, este esfuerzo que entendemos como una manera para acercarse a un contexto de encierro como este. Una escuela en una cárcel es casi invisible, por eso nuestra tarea es acercarnos a distintas instituciones con el objetivo de potenciar el desarrollo de nuestros alumnos”.

 
 

Facultad de Arquitectura
Universidad de Valparaíso
Chile